Redes Sociales

Después de comprobar el tiempo que tienes que invertir a tus redes sociales y los recursos para tenerlas como quieres, la siguiente pregunta suelen ser: “¿Qué tengo que hacer para que mis redes sociales realmente funcionen?”. Y es que, si llevas ya un tiempo actualizando y generando contenidos, te habrás dado cuenta de que no todo queda ahí, que puede que algo estés haciendo mal o, simplemente, esto no es lo tuyo. Porque no terminas de conseguir lo que quieres.

Y, por otra parte, tienes la seguridad de que a través de las redes sociales puedes alcanzar mucha visibilidad. Y ves cómo a otros (quizá incluso a tu competencia) le va mejor, consigue resultados, obtiene beneficios. ¿Por qué tú no? Puede que se deba a que no estás siguiendo estos consejos. ¡Apunta!

 

Define muy bien tu público objetivo

Seguramente estarás pensando que muchas personas pueden beneficiarse de tus productos y servicios. Y quizá tienes razón. Cosa diferente es determinar, de entre todas esas personas, qué grupo es el que, con mayor frecuencia, solicita tus productos y servicios.

Al contestar a esta pregunta obtendrás el que seguramente sea el primer grupo de público objetivo, o segmento, al que te puedes dirigir de forma concreta. Un grupo de individuos con unas características determinadas y diferentes de las de otros. Son esas diferencias las que tienes que definir y estudiar, para que el contenido de tus redes sociales se enfoquen hacia ellos y les generen las ganas y el interés de seguirte.

 

Contenido de valor

Ni la mejor tecnología, ni el vídeo mejor producido o la foto más chula llega lejos si no comunica. Todos estos son elementos que se rinden al mensaje, el gran rey de los contenidos en las redes sociales. Así que, para comenzar, piensa en lo que quieres transmitir, en lo que los usuarios deducirán cuando lleguen a tus contenidos en tus redes sociales. 

Tener claro el mensaje es fundamental, pero no suficiente. Necesitas generar interés. Es decir: lo que cuentas, tiene que servir a tu público objetivo. ¿Cómo? Sencillo: resuelve sus dudas, aporta beneficios de tu oferta, informa sobre novedades, resume las ventajas de lo que ofreces… Hay millones de fórmulas para aportar contenido de valor, ese que guardas para ver con calma más tarde, el que te lleva a preguntar para saber más, o a etiquetar a un amigo para que no se lo pierda.

Estas acciones son realmente importantes en las redes sociales porque le dicen al algoritmo que tu contenido interesa. Y como su objetivo es que los usuarios pasen mucho tiempo conectados, lo enseñará más, le dará importancia y tus resultados se multiplicarán.

 

 

Cuenta una historia

Crea cercanía con el que está al otro lado contando una historia, emocionándole con situaciones con las que empatice. La técnica del storytelling es una de las que mejores resultados está dando en la creación de contenido digital. Úsala con cabeza y con corazón, presenta casos prácticos como los vivirían tus usuarios, ejemplifica los beneficios de tu oferta poniéndoles nombre y apellidos. ¡Verás cómo triunfas!

No olvides que las historias generan atención. Sin embargo, ten en cuenta que es un recurso que, como todos, no conviene exponer en exceso. Dosifícalo, resérvalo para esos mensajes especiales que lanzan su producto o servicio.

 

Medir los resultados

Porque, si no miras qué has obtenido con tus acciones, ¿cómo sabrás si están funcionando? Es increíble, pero muchos creadores de contenido no se paran a mirar las estadísticas de sus posts. Y si están cometiendo un error, o no están llegado a su público, ni se enteran. Grave, ¿verdad?

Evítalo. Entra, al menos una vez al mes, en la zona de datos, Insigts o estadísticas, y compara algunos índices de forma habitual. Comprueba que aquel vídeo que tanto te costó grabar funcionó, porque lo vieron muchos usuarios que además respondieron a las preguntas que hacías y lo compartieron con sus amigos. De otra forma, ¿cómo podrás decidir si lo sigues haciendo?

 

Estrategia, siempre

Te levantas por la mañana y piensas qué vas a hacer. Y en función de eso, te vistes de una forma y a una hora determinada, desayunas o lo dejas para más tarde, quedas con amigos o te vas al trabajo. Eso es una planificación. Y si bien es cierto que no todos los días la tienes, también lo es que sí está presente en la mayor parte de tus jornadas. 

Tener una planificación te permite elegir el camino correcto para llegar a tu objetivo, realizar las acciones que te permitirán conseguirlo y disponer de recursos para dedicarlos a otros objetivos.

Cuando publicas en redes sociales sin una planificación es como si, al levantarte por la mañana, estuvieras sin plan: te vistes de cualquier manera y a cualquier hora, no quedas con nadie y se te va el tiempo sin hacer lo que te gusta. Vas sin rumbo. Y lo que consigues será resultado de la casualidad, esa diosa errante que nunca está cuando se la desea. ¿Quieres estos resultados para ti?

 

¡Ponte las pilas! Tus redes están esperando que las trates como debes para comenzar a darte resultados. 

¿Aplicas ya alguna de estos consejos?